miércoles, 1 de diciembre de 2010

ORIENTACIONES PARA PADRES DE NIÑOS SUPERDOTADOS.

El niño superdotado debe recibir ayuda. Dado que no va a recibirla en el colegio, de ninguna manera, porque los profesores no están preparados ni tienen ni idea del tema de la superdotación (salvo contadas excepciones; yo la tengo por mis vivencias durante 17 años con uno de ellos, mi pareja,  además de ser docente de algunos de estos niños y  jóvenes un tiempo) los únicos que van a poder proporcinársela son sus padres, y para ello es necesario que sepan sus problemas y atenderlos adecuadamente. 




Yo voy a dar una serie de orientaciones al respecto, que son las que considero más importantes, y con las cuales el  niño puede encontrar el cauce por el que, al tiempo que se siente comprendido y valorado, exprese su alto potencial, aunque de momento tenga que ser fuera de la escuela.
 
El primer problema con el que se encuentra el niño es que los demás no le aceptan, le suelen ver raro, y le marginan, de una u otra forma, o le atacan (llamándole listillo,sabelotodo,cerebrito, viejo...). El niño ante esto se encuentra totalmente indefenso, no suele contárselo a nadie, y puede vivirlo pensando que es porque él tiene algo malo, que los demás ven en él algo malo. Entonces comienza el proceso en el que él no se acepta a sí mismo, en base al rechazo que tiene de los demás, y su autoestima comienza a ser herida.
 
 Bien ¿qué pueden hacer los padres frente a este problema?.
 
Se puede hacer saber al niño que lo que le sucede no es porque él tenga nada malo, y decirle la verdad: que eso le está pasando porque él es más inteligente que todos los demás (no hace falta utilizar la palabra superdotado para esto, si no se quiere; el hablarle de superdotación depende de la edad que tenga). El superdotado es muy inteligente, y en cuanto tenga la explicación de lo que le pasa, se sentirá mucho mejor, será un alivio para él en gran medida, porque descubrirá , dicho por personas que son de su entera confianza (sus padres), que no es porque él tenga nada malo ni porque no tenga valor, sino que es precisamente lo contrario, que A LOS DEMAS NIÑOS LES GUSTARIA SER COMO EL, PERO COMO NO PUEDEN,  ESO NO LES GUSTA y lo envidian, al tiempo que AL SER MAS INTELIGENTE QUE ELLOS , NO LE COMPRENDEN (esto es bueno decírselo). De esta forma el niño podrá quererse a sí mismo en relación a lo que le sucede con los demás. Hay que insistir mucho en este punto, y hacérselo comprender, para que su vivencia no sea negativa.  No se trata de que el niño piense que es superior, pero sí que es diferente por algo bueno, que es muy inteligente, y siempre será mejor que su autoestima esté por encima que por debajo, para que pueda defenderse. 



 
Otra cosa importante para este punto es que él sienta que sus padres sí le aceptan y sí le comprenden. Como el niño tiene problemas, y puede que tener que ir al psicólogo (lo cual yo tomaría como última opción, ya in extremis, porque éstos en vez de ayudarles, a veces les perjudican todavía más), él piensa que está decepcionando a sus padres, se siente así, y eso influye igualmente en su falta de valoración de sí mismo. Los padres aquí tienen un papel fundamental. Deben decirle que están orgullosos de tener un niño diferente,  porque esa diferencia no es otra que el hecho de que tiene talento, y por tanto, están felices de tener un talento en casa. Deben decirle que los problemas no importan, que los van  a solucionar juntos, y que van a apoyar al niño siempre.  De esta forma él se sentirá comprendido y protegido, porque ellos sienten desprotección ante una sociedad que les ataca sin miramientos sin que ellos puedan defenderse ni decírselo a nadie. Aunque no nos lo digan, hemos de adelantarnos a su posible frustración.
 
 Otro problema importante es que cuando los padres saben que el niño es superdotado, ya tiene la autoestima dañada, y la tiene baja. Hay que comenzar inmediatamente a subírsela. ¿Cómo? 

   Lo primero es decirle al niño la verdad, decirle que habéis descubierto que el es un niño con una inteligencia más alta que el resto (hay quien no es partidario de decírselo, pero mi experiencia demuestra que es bueno y que el niño se encuentra mejor cuando lo sabe, porque realmente ellos lo intuyen,  en el fondo lo saben, aunque no puedan expresarlo ni creerlo).  A continuación hay que decirle que es un niño que ha nacido diferente por ello, pero que eso no es nada malo, que vosotros estáis muy contentos y ORGULLOSOS de tener un niño así, tan inteligente,  y que le vais a defender frente a los que son más “tontos” que él (porque lo son) y le digan cosas (porque lo suelen hacer), y que le comprendeis, aunque los demás no lo hagan. De esta forma su autoestima crecerá, y el niño comenzará el proceso inverso que el que tenía. 



 Es necesario también utilizar con él un lenguaje siempre positivo, es decir, debemos borrar del nuestro vocabulario el utilizar términos como que es vago, problemático, distraído, raro, que está en otro mundo (ciertamente lo está, porque ellos son asi), que no rinde lo suficiente, que podría hacer mucho más....él ya hace todo lo que puede, los superdotados se esfuerzan al máximo, en contra de lo que se cree cuando académicamente no van bien, y es contraproducente hacerles creer que ellos son responsables de esa situación. Hemos de decirles calificativos que aumenten su autoestima, como que son listos, inteligentes, talentos,  que sepan que tampoco muchos de los grandes hombres de la historia iban bien en el colegio y  muchos no acabaron sus estudios (el ejemplo de Edison , Darwin, Dali, Juan Ramón Jiménez....), que lo que le sucece les pasa a todos los niños que son tan inteligentes como él, pero que es necesario hacer algo para cambiarlo. 

Hay que averiguar si el profesor utiliza algún calificativo que al niño le dañe (tal como los mencionados), y de ser así, hablar con él y decirle que los cambie.  No siempre el profesor será receptivo, pero hay que hablar con él, si es posible, sin decirle que el niño es superdotado, porque no suelen ayudarle,  sino que es todavía peor, y dado que no saben nada del tema, lo único que hacen es exigirle más que al resto de la clase,  y ofenderles diciendo que no rinden cuando son tan listos. Ahora mismo estoy tratando un caso así de un chaval de 13 años. Su madre lamenta que lo sepan, porque ha sido en su caso claramente perjudicial. Esto hay que evitarlo. Debemos actuar con cautela y astucia, y ver primero el terreno, comprobar antes qué idea tiene el colegio de un niño superdotado y lo que están dispuestos a hacer por él (que incluso en los mejores casos, será bien poco lo que puedan hacer, dado el sistema que tenemos), sin decirles que tu hijo lo es todavía. Si comprobamos que no va a ser favorable (que es lo más probable), es mejor que no lo sepan. Además sólo las pruebas hechas de manera oficial son válidas y reconocidas, no las privadas, y los equipos orientadores no siempre saben detectar una superdotación (igualmente conozco muchos casos en los que no lo han sabido hacer,  y dan razones que no son acertadas en absoluto. Como decir que los problemas que tiene una niña superdotada que conozco, es porque está muy mimada, o decir que son hiperactivos cuando esta característica puede formar parte de la superdotación cuando no es atendida, pero no es para nada patológica como ellos creen, confundiendola) . Es decir, mucha cautela, y  mucho cuidado. Es un tema que lamentablemente en España, es desconocido, y cuando se conoce, hay muchas ideas equivocadas sobre él y completamente erróneas. No dejemos que afecten al niño los que deberían ayudarle. 



 
También hay que aplaudir y halagar cada cosa que haga, sea pequeña o grande, y cuando haya que corregirle medir bien nuestras palabras, porque al ser hipersensibles, todo les afectará más, tanto si es bueno como malo. No hemos de hablarles nunca en negativo, sino hacerlo en positivo. Pongo un ejemplo. Si hemos de decirle que no está bien que sea desordenado, en vez de decirle que lo es ."no tienes que ser desordenado y dejarlo todo por ahí", se le puede decir  " mira, hijo, es normal que los niños tan inteligentes no quieran perder su tiempo colocando las cosas, pero si no lo haces, tu habitación estará siempre desordenada y luego no encontrarás tus cosas", comprueba su reacción. Otro ejemplo, si queremos que haga los deberes, en vez de decirle "no seas vago, vamos, ponte a hacer los deberes "  o "con lo que tú podrías hacer en el colegio, y no haces nada", decirle en su lugar "hijo, ya sé que es un aburrimiento lo que tienes que hacer, y que te lo sabes de sobra, pero si no lo haces el profesor no creerá que eres tan listo"...es decir, cambiemos nuestra forma de exigirles las cosas de negativo a positivo, es fácil y cuestión de acostumbrarse. El resultado puede sorprendernos, porque el niño reaccionará mucho mejor ante estímulos que apoyan su autoestima y no le quitan valor. Es cuestión de comprobarlo, aunque los niños nunca reaccionan igual. 

Otro problema es el aburrimiento que tienen en el colegio,  que llegan a detestarlo incluso, y por ello no rinden al no ser atendido su superior ritmo de aprendizaje. El responsable de esta situación no es el niño , sino el sistema educativo y  los profesores. Por tanto, hay que conseguir por todos los medios que el niño sepa esto, para evitarle una sensación de fracaso. Es el sistema educativo el que esta fracasando con él y no el niño. Hacérselo saber, no importa que sea pequeño, porque su mente siempre va varios años por delante.  Hay que decirle que él debería estar en una clase de niños con más inteligencia, pero que como son tan pocos los que hay, eso no se hace, y que por tanto, tendrá que esforzarse un poco por bajar su nivel al de ellos, dentro del colegio, haciendo lo que el profesor le diga, aunque se aburra,  mientras que fuera los padres deben tratar de compensar esto haciendo lo contrario, y ofreciéndole una educación que necesita. Si el niño ve que sus padres le comprenden y apoyan, tolerará el colegio mucho más, porque dejará de pensar que no le da a sus padres lo que se espera de él (no olvidemos que ellos son muy perfeccionistas, lo cual trataré en otro punto), y dejará de pensar que él es un fracaso, que es lo que suelen creer. Esto es algo fundamental. 


 
 La educación especial fuera del colegio, puede basarse en lo siguiente:
 
 Apuntar a el niño a actividades que sean de su interés, especialmente de tipo creativo, tal como puede ser: dibujo, pintura, manualidades, ajedrez, música, talleres que se dan en las asociaciones....Las actividades creativas son algo fundamental para estos niños. Son Terapeuticas y curativas para todos, pero especialmente para ellos. Dejemos que las utilicen cuanto más, mejor. En algunas no es necesario apuntarle en ninguna parte, sino comprarle  el material necesario y dejar que se exprese, de forma libre, autodidacta, por ejemplo pintando o dibujando. Si hace un pequeño cuadro, por ejemplo,  una vez que le compramos un pequeño lienzo, pinceles, témperas...después admiramos su creación, la halagamos sin buscar sus defectos y nos mostramos orgullosos de ella, la colgamos en su habitación o en alguna parte visible, y decimos lo mucho que nos gusta. El niño se sentirá feliz con esto (lo he comprobado). Pintar y dibujar es para ellos una forma de inventar, dado que no pueden hacerlo de otra forma (los superdotados suelen ser inventores, en una gran mayoría, dado su alto índice de creatividad). También por ello puede gustarles juguetes en los que tengan que construir cosas, juguetes que sean para experimentar (como juegos de laboratorio, esto les encanta, porque suelen estar dotados como científicos, en una gran mayoría). Es decir debemos observar al niño, e ir viendo que es lo que más le atrae. Si su dotación fuese en un área concreta, como la música, las matemáticas....debemos fomentar que pueda desarrollarla lo más posible, en base a cuantas posibilidades tengamos o podamos inventarnos. 

 Apuntarle a bibliotecas, para que pueda sacar cuantos libros desee. Es bueno favorecer su afán de lectura, y proporcionarle los medios. Es posible que con esto todavía se aburra más en el colegio, pero de todas formas el aburrimiento va a existir, y así al menos lo compensará cuando está fuera de clase. Es una barbaridad el querer impedirles que lean tanto, como dijo una vez un profesional a una madre, porque la lectura es para ellos como una necesidad, es para su intelignencia como el pan para nuestro estómago.

 Llevarle a ver museos, exposiciones, conferencias cuando sea un poco mayor, y una cosa que les encanta, el contacto con la naturaleza. Es bueno llevarles al campo, el contacto con los árboles, el mar, el río, los animales,...suele gustarles mucho, y podemos aprovecharlo para hacer actividades fuera de lo común. Se puede proponer al niño estudiar algún animal (una rana, un mejillón....)para diseccionarlo (esto se hace a veces en el colegio, pero pocas), y con una enciclopeda delante, ver sus partes. El niño podría dibujarlo, nombrarlas,  hacer un verdadero trabajo de investigación, que seguramente le fascinará (probad a proponérselo); igualmente se le puede decir que haga una colección de rocas,  de hojas, de insectos, cogidos en el campo, con vuestra ayuda. Con esto no solo disfrutará, sino que su alto potencial tendrá cauces por los que expresarse, siempre y cuando sean actividades en las que le proporcionemos los materiales necesarios (él sentirá que le estamos apoyando si hacemos todo esto). Ellos necesitan retos. Y estos ejemplos que pongo lo son para ellos. Vosotros como padres podeis inventar muchos otros, y a pesar de que sé la dificultad que entraña la falta de tiempo, es la unica forma de ayudar a vuestro hijo, aunque sea un sacrificio. Aunque a pesar de todo, siga aburriéndose y queriendo nuevas actividades, porque nunca se cansan, ya es muy  importante el hecho de que ellos vean el apoyo y comprensión de sus padres, y saber que cuenta con ellos. 
 
 Por último voy a hablar del problema de que son atacados. Suelen decirles insultos o calificativos como listillo, sabelotodo, enciclopedia andante, cerebrito, y cuando son algo mayores, se les considera engreídos (cuando no lo son) y les ven incluso con chulería (cuando no la tienen, pero es la imagen que los demás tienen de ellos, equivocadamente). Esto les sucede incluso con los profesores, que también compiten con ellos cuando ya son adolescentes, y no toleran su superioridad (el alumno superdotado es frecuente que sepa más que el profesor. De hecho a mí me ha pasado, que un alumno mío sabía más que yo,  solo que yo aprendo de ellos y admito su superioridad, cosa que no hacen nunca los demás. Los demás se enfrentan a ellos, y utilizan la soberbia y la prepotencia en muchos casos, dado que tienen la sartén por el mango frente al superdotado). Ante esto hay que ayudarles. Hay que enseñarles como defenderse de esta situación, igualmente para que su autoestima no resulte dañada. Hay que explicarles que su alta inteligencia despierta la envidia en algunas personas, y que por ella, es por lo que reaccionan de la forma que lo hacen. Hay que decirles que les llaman listillos y lo demás, porque en realidad a ellos también les gustaría ser listillos, solo que no pueden. El niño o joven se sentirá de esta forma totalmente apoyado por sus padres, y sabrá enfrentarse mejor a la situación, porque sabrá que no es porque él tenga nada malo, sino que sucede como consecuencia de la envidia,   y ha de saber que cuando existe envidia, el problema no tiene que ser del envidiado, sino que el problema es del envidioso. Esto es importante. No damos importancia a este hecho, cuando está ahí, en nuestra sociedad, y el superdotado es el que más lo padece. Todo el mundo puede comprar lo que no tiene, un coche, un chalet... que también son generadores de envidia, pero lo que no puede adquirirse de ninguna manera es la inteligencia, lo que no puede comprarse es el talento, y por eso quien lo envidia quiere destruirlo. Los padres deben defender al superdotado de este hecho, y saber que él no tiene culpa alguna de lo que le sucede.
 
     Otro problema importante es comprender que el niño no puede cambiar, no debemos proponernos ni obligarle a que se adapte, como suele ocurrir,  porque sencillamente no puede. En el colegio se dice que es mejor que el niño se adapte a los que son normales, pero ES QUE NO PUEDE. Ellos ya se esfuerzan siempre al máximo por ser como los demás, pero SON DIFERENTES, y ese intento de adaptación lo  hacen a costa de dejar de ser ellos mismos, de inhibir su alto potencial y someterse a una gran frustración. Conozco niños que leían mal a propósito, adolescentes superdotados que comenzaron a suspender también a propósito, niños que hablan mal o dejan de hablar, superdotados adultos que disimulan su alto nivel de conocimientos para no ser llamados engreídos, superdotados que se callan en clase y no preguntan por temor a las represalias del profesor......esta es la triste verdad.   No debemos consentir que esto suceda a vuestro hijo, y aunque le enseñeis a bajar de nivel para relacionarse con  los demás, lo cual sí es posible y él estará dispuesto, pero hay que enseñarle cómo hacerlo sin que él salga perdiendo y sin que tenga que perder su alto potencial ni inhibirlo. No olvidemos que debe aceptarse a sí mismo, y si le obligamos a cambiar, le estaremos dando un mensaje de que no es aceptado tal y como es. Imaginemos , si no, el caso contrario ¿puede un infradotado, por mucho que se esfuerce, ser como nosotros? ¿podriamos conseguir que se adaptase en un aula normal? Me temo que no. Lo mismo le sucede al superdotado, se ve obligado a bajar mucho de nivel, muchísimo, y aún así, no logra esa integración que tanto busca y necesita. Debemos hacerle comprender por qué pasa esto, y decirle que es por su alta inteligencia. 

     Dados los problemas de relación que suelen tener con los otros niños, es fundamental conseguir que se relacionen con otros que sean como ellos, también de alto potencial. Es muy importante si queremos que tengan un desarrollo emocional normal, porque es la forma en que ellos se dan cuenta de que hay otros niños igual que ellos, con los mismos intereses, con los que pueden hablar en el mismo nivel, jugar a lo que les gusta realmente, con los que sienten que no son tan raros (suelen pensar que lo son, porque los demás generalmente lo piensan).  Esto podemos conseguirlo por dos caminos en este momento: bien a través de las asociaciones, que es para lo único que realmente sirven donde hay grupos de niños superdotados que realizan actividades juntos (y para lo único que las recomiendo, aparte de que los padres puedan compartir sus problemas e inquietudes con otros padres en la misma situación, aprendiendo unos de otros), o por medio de algún anuncio puesto en internet (conozco a unos padres que lo pusieron, y ahora están con otra familia que vive cerca, habiéndose hecho amigos los dos niños que son de alta capacidad). Esto es algo fundamental, y el niño puede dar un cambio sustancial.
 
 
 Espero que con estas orientaciones, siempre limitadas, pueda comenzar un nuevo camino en  la educación de su hijo, y verdaderamente ayudarle. Ya sabes que yo estoy a tu disposición para cuantas dudas puedan ir surgiendo, y lo importante, lo verdaderamente importante, es conseguir que ese niño sea feliz y sepa quererse a sí mismo tal y como es. Asi mismo, en la lucha que he comenzado por ellos, espero contar con la colaboración de todos, de una forma unida.

TOMADO DE: http://www.telepolis.com/cgi-bin/web/DISTRITODOCVIEW?url=/1598/doc/Biblioteca/Orientaciones.htm

La diferencia como valor social.