La importancia de los abuelos en la educación de los niños

Los abuelos son, sin ninguna duda, un elemento fundamental en el desarrollo afectivo del niño. En la actualidad, la tradicional imagen que todos tenemos de los abuelos ha cambiado, ¡y mucho!, especialmente en las grandes urbes, pero lo que no ha cambiado es el papel tan fundamental que éstos juegan en el desarrollo afectivo de nuestros hijos. |
YOLANDA BARBERÁN / MUJERACTUAL

Los fascinantes relatos que el abuelo le narre a cerca de su época, harán que el niño tome una mayor conciencia social del mundo en el que vive, y descubrirá sin darse cuenta que existe una continuidad en el tiempo. Esos relatos, el niño llega a sentirlos como propios, a pesar de no haberlos vivido.
Una buena relación entre abuelos y nietos, hará que los primeros le inculquen al niño sin darse cuenta, una serie de valores, actitudes y formas de pensar, incluso cierta proyección de futuro, pues los niños no sólo ven en la figura del abuelo su pasado, sino también su futuro. Es importante que el niño sienta que sus abuelos están plenamente integrados en su núcleo familiar y que forman parte de su vida, así como observar la relación entre éstos y sus padres, que llega a constituir un modelo para él.
Los padres habitualmente estamos excesivamente preocupados con la correcta educación de nuestros hijos o disponemos de menos tiempo del que desearíamos dedicarles, especialmente si trabajan ambos miembros de la pareja, por lo que resultará de vital importancia para el desarrollo psicológico del niño que los abuelos cubran esos momentos de soledad afectiva con sus cálidos besos y achuchones, ¡unos cuantos caprichos no hacen mal a nadie! y los abuelos tienen la oportunidad de rectificar lo que consideran que hicieron mal con sus hijos o simplemente pueden hacer con sus nietos todo aquello que no pudieron hacer con sus hijos.
Otra importantísima función que llevan a cabo muchos abuelos es la de cuidar a sus nietos cuando los padres trabajan, pues estos prefieren dejar a sus hijos bajo la protección de sus progenitores en lugar de contratar a una persona a la que no conocen. Pero esto no quiere decir que los padres cedan a los abuelos sus responsabilidades como padres, es muy importante para la normal evolución del niño que tanto padres como abuelos actúen como tales, (los padres como padres y los abuelos como abuelos) únicamente habrá que tomar la precaución de unificar criterios en ciertas pautas o casos concretos, para que el niño no reciba una educación contradictoria, con el consiguiente prejuicio que esto constituiría para él.
Por lo demás, si estamos satisfechos con la educación que nuestros padres nos dieron a nosotros, también deberíamos estarlo con la que ellos le proporcionan a nuestro hijo. Además, no debemos olvidar que habitualmente los hijos aceptan de mejor grado los consejos provenientes de sus abuelos, y es que, aunque resulte increíble... existe cierta complicidad entre ellos.
La diferencia como valor social.
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